Somos la oficina técnica externa de constructoras, contratistas y estudios de arquitectura. Modelamos la obra completa y de ahí sale todo lo que hace falta para construirla: planos, cómputos e imágenes, sobre el sistema constructivo de cada cliente.
Modelamos la obra una sola vez y de ese modelo sale toda la documentación. Los planos coinciden entre sí, los cómputos coinciden con los planos y las imágenes muestran exactamente lo que se va a construir.
Plantas, cortes, detalles y planillas salen del modelo. Un cambio se refleja en todas las láminas a la vez, y lo que dice un plano lo dicen todos.
Superficies, volúmenes, acero, paneles y listas de corte salen del mismo modelo que produce los planos. Lo que se pide al proveedor es lo que entra en obra. Ni más, ni menos.
Renders, axonométricas y recorridos salen del mismo modelo que la documentación. El comitente ve el edificio que se va a construir, no una maqueta aparte.
Trabajamos el legajo completo, una disciplina suelta o lo que falta para licitar. Siempre sobre el sistema constructivo, los perfiles y los proveedores de cada cliente.
A partir de un anteproyecto, planos municipales o un relevamiento modelamos la obra completa. De ese modelo sale el legajo: plantas, cortes, vistas, detalles, planillas y cómputo. Las imágenes salen del mismo modelo que los planos, por eso muestran lo que se va a construir.
Sobre el cálculo del ingeniero modelamos la estructura completa y la llevamos a documentación de taller y de montaje: replanteo, encofrados, armado, planillas de doblado y cómputo de hormigón y acero. Cuando un detalle no cierra, lo señalamos antes de dibujarlo.

Wood frame y steel frame. Dividimos la obra en paneles, cada bastidor lleva su nomenclatura y entregamos el legajo de taller con lista de corte y cómputo de material. Perfiles, espesores y proveedores son los de cada cliente: el modelo se arma como se va a construir.
Arquitectura, estructura e instalaciones se cruzan en pantalla antes de cruzarse en obra. Entregamos el listado de interferencias con ubicación, disciplina responsable y solución propuesta, y las plantas de replanteo de cada gremio. Los problemas se resuelven en el modelo, donde corregir cuesta horas y no semanas.
El encargo puede empezar en cualquier punto de la vida del edificio: un croquis, una obra en marcha o un edificio terminado. La información se construye una sola vez y se actualiza. Nunca se vuelve a dibujar de cero.
Anteproyecto y proyecto ejecutivo. Modelo, legajo, cómputo e imágenes para decidir, aprobar y licitar con números reales.
Documentación de taller y de montaje, replanteos por gremio, listas de corte y el modelo actualizado con cada cambio de obra.
Relevamos lo ejecutado y ajustamos el modelo. El edificio queda documentado como se construyó, no como se proyectó.
El mismo modelo sirve para mantenimiento, ampliaciones y refacciones. La información sigue viva después de la entrega.

Una sola información sostiene el proyecto, la obra y el edificio.
Un PDF, un DWG, un croquis a mano, un relevamiento o una obra en marcha. Con eso alcanza. Los estándares de dibujo los pone el cliente o los ponemos nosotros. Cotizamos por encargo cerrado o por dedicación mensual, y entregamos en PDF, DWG, IFC o archivo nativo de Revit.

Recibimos lo que hay. Si falta algo, lo pedimos una sola vez, en una sola lista.
Antes de empezar: qué se entrega, cuándo y por cuánto. Un cambio de alcance se cotiza aparte, nunca se absorbe en silencio.
El modelo se revisa antes de que existan las láminas, que es cuando corregir cuesta menos. Dos rondas de revisión incluidas.
PDF listo para imprimir, cómputos, listas de corte e informe de inconsistencias. El modelo queda disponible para la etapa siguiente.
Con los planos o croquis disponibles alcanza para definir alcance, plazo y honorarios. Respondemos en días hábiles, en español o en inglés.